19 de abril: ni tan calvo, ni con dos pelucas...





Hoy conmemoramos 200 años del 19 de abril de 1810. Resumiendo los hechos: un grupo de mantuanos, "niños bien" de Caracas, unos que pensaban instaurar una forma de gobierno (republicano) y otra defender la preexistente (reinado de Fernando VII), se unen y deponen al Capitán General de Venezuela, Vicente Emparan, impuesto por el rey José I, hermano de Napoleón Bonaparte. Al desconocer a la autoridad española se lanzaban en contra de Napoleón, a la sazón Emperador de Francia.



Palabras y hechos más o menos, así sucedió todo aquella madrugada de abril. Desde allí, se inició la guerra de emancipación en toda América que culminó con la rendición de El Callao, en Perú, en 1826.

Sin embargo, hay que detenerse en los hechos del 19 de abril. ¿De verdad querían libertad los que detuvieron a Emparan? No. O por lo menos, no la mayoría. Se instauró una Junta de Gobierno cuyo interés era mandar en nombre de Fernando VII, el depuesto rey de España, símbolo verdadero de la tiranía, el absolutismo y la opresión, el oscurantismo, la inquisición y el dominio irracional. Al que se depuso, de hecho, fue a un Capitán General progresista, "afrancesado", como le llamaban en aquel entonces.

Si le colocamos los tintes actuales, es como si la derecha se levantara en contra de la izquierda, sacando a la cabeza visible e instaurando un regimen que protegiera los valores conservadores.
Gracias a Dios, al 19 de abril le sobrevino el 5 de julio de 1811: allí sí nos declaramos libres e independientes de España, instaurando una forma (o el germen de una forma) republicana.

Cito a Rufino Blanco Fombona: "Los caballeros autores de la insurgencia, oligarcas de Caracas, constituyéronse en Junta, a imitación de lo que pasaba en España. Los insurgentes, ya en Junta, invocaron el nombre de Fernando VII, de quien se decñian vasallos".

Más adelante, en la obra Bolívar y la Guerra a muerte, agrega Blanco Fombona: "El pueblo se aferró instintivamente a Fernando VII, a la sazón una incógnita, príncipe perseguido, heredero en prisión, Rey fantasma, por tres razones: por miedo a la Corona; por tener base jurídica para la insurrección y porque creía, sinceramente o no, en la majestad de ese Rey".

El 19 de abril peleamos por el Rey. Ya en 1821, a ese mismo Rey Fernando, lo destrozamos en Carabobo.

Comentarios