Desde mi arquería

viernes, 28 de enero de 2011

¡Viva Maracaibo libre!


Maracaibo amaneció con un alborozo inusual, superior al común que regía la vida de la ciudad-puerto. Ruido de cornetas y tambores, repiques de campanas, cohetes al cielo y gritos de júbilo.

"¡Viva Colombia!" era la consigna: la capital del Lago pasaba a ser parte de la república de la Libertad.

miércoles, 26 de enero de 2011

La amistad entre Bolívar y Urdaneta: "Presto estoy a acompañarle"


“General: Si con dos hombres basta para libertar a la patria, presto estoy a acompañarle”. La frase de Rafael Urdaneta, destinada a Simón Bolívar en 1813, perdura en el tiempo como la muestra más clara de la fidelidad del marabino al caraqueño. El tiempo, las vicisitudes, las traiciones, la guerra o la política no destrozó la amistad de los dos héroes, aquella que comenzó en el pueblo de San Cayetano, en Nueva Granada, el 26 de febrero de 1813.

Rafael Urdaneta, el caballero del Lago


Sereno, sencillo, constante. Ambicioso, severo, vicioso. Responsable, tenaz, activo. Noble, caballeroso... brillante. El bronce lo cubre, el mármol lo inmortaliza. El óleo de las pinturas y los pergaminos lo elevan al olimpo americano. Rafael Urdaneta, el hijo preclaro de Maracaibo, nació hace 220 años, el 24 de octubre de 1788. Hijo de Miguel Gerónimo Urdaneta y María Alejandrina Faría, joven partió a Bogotá, donde le tomó el grito de independencia de la Nueva Granada.