Desde mi arquería

martes, 25 de marzo de 2014

Las dos muertes del capitán Ricaurte

 Mirada severa, adusta, a la altura del soberbio acontecimiento que estaba protagonizando. Las sombras se llevan la mayor parte de su cuerpo, pero se alcanza a ver su mano izquierda tomando su sable. En la derecha, iluminada, la pistola de chispa apuntando al barril de pólvora.

Martín Tovar y Tovar imaginó así, en 1874, al héroe colombiano Antonio Ricaurte en su cénit: su inmolación, frente a las tropas realistas, en la batalla de San Mateo, el 25 de marzo de 1814.